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Desde el Obradoiro de Gaitas Seivane, ponemos un especial esmero en todo el proceso de fabricación de nuestras gaitas, desde la selección y secado de las maderas, el mantenimiento y afilado de nuestras herramientas, el desarrollo de los diferentes pasos en su elaboración, el afinado, el acabado y presentación final. Describimos a continuación los materiales utilizados y el proceso seguido: Los materiales
Madera
La madera es el elemento principal con el que se elaboran las gaitas. Las más apreciadas para las gaitas gallegas son: palo santo, cocobolo, buxo (boj) y granadillo.
La elección de la madera dependerá del gusto de cada gaiteiro, pero hay que tener en cuenta que unas son más sensibles que otras a los cambios bruscos de temperatura y humedad. En el caso del buxo, la más sensible, es poco recomendable para zonas climáticas con temperaturas extremas. Otro punto que hay que tener en cuenta a la hora de escoger la madera, es el carácter tímbrico que le va a aportar al instrumento. El buxo es muy apreciado por los solistas por su dulzura y riqueza armónica. Es la madera autóctona que más se ha utilizado para construir la gaita tradicional gallega. La escasez del buxo y la inquietud por buscar nuevos timbres, ha llevado a los artesanos a buscar maderas exóticas nobles como el cocobolo, el palo santo o el granadillo. En concreto el granadillo, presenta una tolerancia mayor a los cambios de temperatura y humedad y aporta un timbre cristalino y brillante.
Anillado
Para la elaboración de las anillas se utilizan diversos materiales: metacrilato negro o imitación a marfil, latón, alpaca, el nuevo Seinox, plata e incluso madera contrastando con la del instrumento. Aunque las gaitas antiguas no disponían de anillas -lo que las obligaba a ser mucho más robustas- el anillado moderno cumple la función de proteger a las partes “hembra” de todos los encastres de las gaitas (furas) de posibles rajas provocadas por la presión de los corchos. Lo mismo sucede en la campana del punteiro y copa del ronco, ronqueta y chión, que también quedan protegidas de posibles hendiduras debidas a golpes fortuitos o movimientos de las maderas. Aparte de esta función primaria de protección, las anillas juegan también un importante papel decorativo, distintivo y de personalización. En el Obradoiro de Gaitas Seivane, ofrecemos al gaiteiro la posibilidad de grabarlas con múltiples diseños o con el suyo propio, así como con un nombre o un recordatorio. Por encargo también se siguen haciendo gaitas sin anillado, a semejanza de las antiguas. Una mención aparte merecen las innovaciones en el tratamiento de los metales introducido por Seivane al anillado de las gaitas. El repujado al torno, un arte propio de los más finos orfebres, fue incorporado a nuestro proceso de fabricación obteniendo así un ajuste perfecto a las maderas a la vez que elegantes y estéticos relieves, rebatidos, hendiduras o medias cañas.
Vestido
Para la funda o vestido se puede escoger entre tres diferentes modelos. La funda normal, la doble y la brocada. Para la confección de los vestidos se utilizan terciopelos y brocados de alta calidad en una amplia gama de colores. Es posible combinar cualquier color, tanto en fundas como en fleques. El proceso
El proceso de elaboración empieza con la tala del árbol. Por tradición y comprobación empírica, está demostrado que las mejores épocas de tala son el cuarto menguante de la luna de enero y el cuarto menguante de la luna de agosto. En ambos casos la circulación de sabia es mínima, por lo que su expulsión será más fácil y rápida. Si esta savia permanece demasiado tiempo en la madera provoca lo que nosotros llamamos madera “pasmada”, sin vida. Se trata de conseguir un perfecto secado al tiempo que mantenemos viva la madera. Una vez talado, se deja quince días sin cortarle las ramas para que estas succionen la máxima cantidad de sabia posible. Después de cortarlas, se trocean los troncos en piezas de 50-60cm y se sierran longitudinalmente en mitades y cuartas partes. Con estos cortes la madera queda distensionada y relajada y se evitan las típicas rajas en el secado posterior.
Comienza entonces una larga sucesión de fases de tratamiento de las que dependerá en gran medida la calidad final de la madera. Entra en el local de secado y se apila convenientemente para que el aire circule libremente entre los tacos. Después de un año, se vuelve a revisar y a serrar para eliminar nudos e impurezas, dejándola reposar de nuevo hasta completar el proceso de secado que, en total, ronda los 10 años. Pasados estos, es el momento de aserrar de nuevo las piezas con la ayuda de la intuición y experiencia del artesano y clasificarla por dimensiones, estabilidad, rectitud de vetas, apariencia estética, color, grano, fibras, homogeneidad, etc. y destinar cada pieza a una parte determinada de la gaita.
El paso siguiente consiste en darle forma redondeada en el torno (cilindrado) y su pase al almacén de reposo. Poco a poco, se van realizando diversas operaciones en el taller, como taladros y desbastes que deben ser suaves y progresivos, evitando agresiones físicas fuertes para que no se rompan las fibras moleculares y la madera alcance su estabilidad definitiva. Entre las diversas actuaciones que se realizan en el taller y los reposos intermedios pueden pasar 5 años. De esta manera se obtiene un instrumento con un timbre excelente y con mínimos cambios físicos en el futuro. |
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Obradoiro de Gaitas Seivane Volteiro, 1-B - 15650 CECEBRE - CAMBRE - A Coruña - España Tel/Fax: (+34) 981 676 656 • Email: obradoiro@seivane.es |
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